martes, 24 de mayo de 2011

Mi Superhéroe

¡Gracias por todo,
papá, esposo, amigo, superhéroe!


Gonzalo
Rodríguez Bernardo
(11/01/1940 - 24/05/2011)


jueves, 31 de marzo de 2011

¿Están todos bien?





















Estoy llamando a la casa de mis padres. Está timbrando. Como en otras ocasiones el dialogo se desarrolla del siguiente modo:
Casa de mis padres: ¡Aló!
Rocel: ¡Hola, papi!
Casa de mis padres: Hola hijito, ¿cómo está mi Salvador y mi Mairita? (sus nietos).
Rocel: Bien, papi. ¿Cómo estás?, ¿está mi mamá?

Sí, mi padre es, desde siempre, el “pase” para hablar con mi madre. Él sabe que lo quiero mucho. Nos vemos los fines de semana cuando llevo a sus nietos a que lo visiten y ahí se lo trato de decir.

Tanto fue que, hasta ahora último mi papá al contestar decía: Hola hijito, ¿quieres hablar con tu mami?

No me di cuenta de lo que hacía ¿por qué? ¿Por qué una película (Se llama Están todos bien) tiene que abrirme los ojos para ir hacia atrás y tratar de recordar y escarbar en el pasado para saber qué era lo que estaba pasando?

No recuerdo cuando empezó todo. A mi madre le contaba todo, a mi padre le filtraba las cosas, solo las hazañas y mis mejores notas. Como digo, no me acuerdo, pero ahora me doy cuenta, ya que hago lo mismo con mis hijos. Les celebro las hazañas y cambio el trato cuando salen con observaciones, entonces la madre pasa a ser la persona predilecta para depositar la confianza.
Para mi padre lo más importante es la familia y no lo material; por eso, el poco tiempo que tiene lo dedica a la familia. Él da todo por sus nietos.
Mis padres me dejaron crecer libre, para ser yo y no lo que ellos querían que fuera y es por eso que ahora dejo que mis hijos sean más niños, jueguen a ser niños, jueguen a ser ellos, con sus padres al lado y buscando su confianza.

Por eso; ahora respeto y quiero más a mi padre: Ahora, lo llamo a la casa para hablar con él.

Pero esta historia no termina aquí. De un momento a otro, todo cambió, de pronto vienen a visitarlo de todas partes: desde Holanda, Argentina, Estados Unidos, desde Cajamarca, Trujillo; sus ex compañeros de trabajo, sus vecinos del antiguo barrio, sus vecinos del nuevo barrio, sus familiares entre ellos sus hijos lo visitaron más.
Ahora ha llegado a tener su primer celular, pero qué celular, suena a toda hora con llamadas de familiares que no pueden visitarlo personalmente.

¿Qué sucedió? ¿Qué ocurrió? Bueno se los diré: se llama cáncer.

El camino es corto pero se vivió plenamente, lo único que me apena es no ver crecer a mis nietos –dice Gonzalo–.
Gonzalo se llama mi padre; quien me dejo crecer libre… así como ahora lo hago yo con mis hijos.


Fragmento de mis recuerdos
(texto de W. Rocel, marzo de 2011)

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  • Cuando se sientan bien, aprovechen háganse su chequeo contra el cáncer, acuérdense el cáncer no tiene síntomas.

  • Recomiendo la película Están todos bien (Everybody's fine. http://www.everybodysfinemovie.com/ Robert De Niro es un viudo recientemente jubilado que pretende reunir nuevamente a sus hijos, ya adultos. Para intentarlo deberá realizar un viaje a través de varias ciudades, descubriendo una realidad diferente a como se la había imaginado). Les aseguro que apenas termine la película van a pensar en su padre de una manera diferente y si eres padre vas a tratar a tus hijos de otra manera.


Agradezco por la corrección
de estilo a David Abanto y Ana Sofía Vega.

lunes, 28 de febrero de 2011

El misterio de los Apus














Se encontraban el pequeño niño y su abuelo caminando de retorno a casa y por entre los cerros observa en una de las chacras a un grupo de personas, celebrando con chicha y coca mirando en dirección a los Apus, el primer brindis con sus keros la riegan a los pies del Apu —al suelo— y luego el siguiente va para ellos, a lo cual el niño pregunta:
 —Abuelito, veo en las alturas a los Apus y a éste grupo de personas que brindan con ellos ¿qué significa todo esto?, ¿es alguna ceremonia o rito en especial?
A lo que el abuelo responde:
—Hijo mío, hay muchas personas que realizan éste rito y de seguro ni saben porque lo hacen, solo lo realizan al ver que sus padres y los padres de sus padres lo hacen. Pues ahora te contaré a que se debe y de seguro cambiará tu manera de ver a los Apus. Esta historia hijo mío va más allá de los seres humanos, hablaremos de los seres que vivían antes del gran diluvio, los ancianos los llamaban gentiles.

Cuenta la historia que los gentiles se habían relacionado con los dioses menores y fruto de alguna de estas relaciones nacen seres atrofiados y mezclados, nacen semidioses que invadidos por la avaricia y egoísmo abusan de su fuerza, tamaño y poder, sometiendo al gentil, creando destrucción, miedo y terror a su alrededor.

El dios mayor Inti vio oscuridad en sus corazones y debido a esto es que decide dar fin a todo ser que habite sobre la tierra, para hacerlo tendrá que enviar un gran diluvio para que de los escombros nazca una nueva creación. Los dioses menores le piden a Inti que les deje salvar a unos grupos de gentiles que por sus buenas acciones, bien vale la pena rescatar, a lo que el dios Inti niega todo acto de piedad hacia estos seres, ya que indicaría un signo de debilidad que los dioses no deben de mostrar.

Los dioses menores desobedecen la orden y van a la tierra a tratar de salvar a los grupos de gentiles, el dios Inti se entera de lo que los dioses menores tratan de hacer y envía con toda su furia el gran diluvio, el cielo se oscurece y las lluvias son muy intensas, se eleva rápidamente el nivel de las aguas, los gentiles desesperados tratan de salvar a sus familias y animales, tratando de subir a la parte más alta, pero el nivel de las aguas sube muy rápido viendo llegar el fin de sus vidas, los gentiles ponen a sus hijos en la parte más alta, inclusive elevan sus brazos tratando de que sus bebés no se ahoguen, dando con esto una gran muestra de sacrificio y valor que hace que los dioses menores se apiaden de ellos.

Los dioses forman una gran cadena y se colocan alrededor de los gentiles para formar un gran muro y evitar que la comunidad no se ahogue, el dios Inti furioso envía más tempestades a la tierra para dar fin también a los dioses menores, el agua trata de ingresar a donde se encuentran a salvo los gentiles y es por esto que los dioses menores deciden sacrificarse para que el agua no ingrese, primero los pies, luego las piernas y tronco, luego los brazos entrelazados se convierten en piedra, los gentiles observan éste sacrificio y se aferran a los dioses, uno de los gentiles le dice a los dioses:
¿Por qué se sacrifican por nosotros?
Nos han enseñado que la felicidad es entregar la vida por el indefenso.
Pero somos seres inferiores, en verdad dioses no deben de hacer éste sacrificio, no lo merecemos.
No teman nosotros estaremos bien, algún día volveremos de nuestro gran sueño, solo les pedimos que no nos olviden y recuerden este acontecimiento.
Los recordaremos y veneraremos como los Apus entre lágrimas y sollozos del grupo y este acontecimiento pasará a nuestros hijos y a los hijos de sus hijos.
No teman por nosotros, estamos felices por éste momento y cuando despertemos, estamos seguros que veremos a su descendencia prosperar y con buenos valores que sabemos sabrán inculcar, nos vemos... en eso las cabezas y luego el resto del cuerpo que faltaba de los dioses se convierten en piedra, dando forma a una cadena de montañas de piedra

—Abuelito los Apus merecen nuestro respeto y veneración —entre llantos—
—Hijo mío, ésta historia es la que me contó mi abuelo y debemos de seguir contándola para dar a conocer el sacrificio y el porqué debemos de respetar y venerar a los Apus. Ellos nos salvaron y debemos de honrarlos.

La cadena de montañas altas que se encuentran alrededor del mundo son los dioses menores que juntándose retaron al dios Inti, formando las cordilleras que resguardaron a las culturas o comunidades que viven en ellas.


Fragmento de Tierra de los andes / Andesland 
2da maqueta
(libro de W. Rocel, oral 2003-2010)


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* Apu: vocablo quechua de Señor, alto dignatario. En éste texto se llama Apu a las altas montañas, asociado a una divinidad y se desarrollan diversos ritos 
* Kero: quero, qero, vocablo quechua, es una antigua cerámica andina a manera de gran vaso o recipiente para beber líquidos como la chicha
* Inti: vocablo quechua de Sol



jueves, 13 de enero de 2011

La vida… es un ratico

















La escena que tengo presente de cuando era niño (9 años) se realizó en un pueblo de Cajamarca, tierra adentro, Lluchubamba se llama el lugar, lo tengo presente en mi vida. Pero bueno, dejemos la nostalgia y sigamos contando... al final de la tarde, a eso de las 5, las pastoras regresaban de pastear las ovejas y bajaban en fila con sus respectivas manadas y perros ovejeros. Siempre iba a la pampa, que era la entrada al pueblo, a recibir las ovejas de mi abuelita Juana y era fácil darme cuenta de cuando estaban cerca, ya que las pastoras se pasaban la voz: —“¡Ahí vienen las ovejas de doña Juana!”—. En ese momento, y más rápido que de inmediato, las pastoras y la gente del pueblo que estaban por el camino se subían a las pirkas. ¿Por qué? bueno mi abuelita tenía un lugo que era un carnero de los más grandes del pueblo, y topaba a todos los que se encontraban al frente. Era fácil ver a personas que por estar distraídas aparecían en el suelo y con un fuerte dolor en el trasero. Mis primos fueron los culpables de esta travesura, ya que desde muy pequeños jugaron con el antes carnerito y le enseñaban a topar y a torearlo con sus ponchos, sin saber que después sería el terror de las pastoras, y este es uno de los recuerdos que quiero compartir con ustedes y que jamás olvidaré. 

Fragmento de mis recuerdos de infancia
(texto de W. Rocel, 2011)

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* lugo: carnero de gran tamaño, macho alfa de la manada.
* pasteo: sacar a la manada que se alimente del pasto que crece naturalmente en la jalca.
* pirka: pequeña muralla de piedras que rodea las chacras o casas.
* topar: cuando el carnero se lanza con sus cuernos directo al ataque.

Agradezco por la corrección de estilo a Ana Sofía Vega y a May Rivas.


domingo, 26 de diciembre de 2010

TIPs de apoyo para (animarme a) escribir los próximos textos


Hay palabras y/o frases que escucho ya sea en la radio, TV o leo en un periódico, revista o libro ojeado en una librería (ojo, solo ojeado) que llevan a otras palabras y estas me ayudan a agregar o inspirar un nuevo pedazo de texto y esto puede llevar a un texto más grande, y casi siempre lo apunto en un pedazo de papel, servilleta, volante y luego pasa al bolsillo, luego a la billetera para tener como último paradero un cajón de mi cómoda,  claro esta si es que tiene suerte ya que puede ocurrir de que se quede por el camino y perderse en el limbo, por eso espero recuperarlos y apuntarlos aquí, a pedido de amigos editores y su apoyo, esperanza de encontrar algún texto terminado y publicado, yo también lo espero, el terminar alguno por lo menos, paciencia: 

Harawi (Jarawi): canto solo de mujeres, esta palabra y todo lo que significa servirá para agregar un punto más en el texto Andesland. Adiós awki. 

Delfines rosados: El cuerpo del anciano será dejado en las aguas del río para luego a la luz de la luna el awki se convierta en delfín rosado...
Las aves cantan la pena del niño y el adiós al Awki.
Andesland. Adiós awki.

Voluntad y rigor: dos palabras que definían a MVLL, escuche a cierto escritor en uno de esos tantos documentales sobre MVLL, me llamaron mucho la atención y surgió cierto elemento motivador, espero que tenga larga duración ya que me cuesta entrar nuevamente al blog para corregir, ampliar o escribir un nuevo texto.

Rocel Rodríguez, el papeluchero

domingo, 31 de octubre de 2010

Andesland. Adiós awki

Aquella noche el awki con su pequeño wilka se encontraban observando los Apus y los pequeños luceros que adornaban la noche, después de un largo silencio surge un profundo y largo suspiro, cerrando sus ojos y apretando en puño sus manos el awki dice:
—Hijo mío, se acerca el final de mi camino y lo único que espero es que seas feliz, confío de todo corazón que te encuentres preparado para tomar tu camino con mucha responsabilidad.
El pequeño asombrado le contesta:
—Pero awki ¿qué dices? ¿cómo sabré que hacer sin tu ayuda?
A lo que el awki responde:
—Estoy seguro que mis enseñanzas no cayeron en infértil tierra —quedándose pensativo— bueno, ya es muy tarde, vámonos a dormir —entre caminos y montañas se dirigen a la vivienda, el noble awki acuesta al pequeño, brotando de entre sus arrugas una mirada tierna y ojos muy brillantes, lo abriga y colocándole como siempre la mano sobre el rostro, arrastrando la mano dirigiéndola de la frente hacia el mentón, obligando con esto a que el pequeño cierre los ojos, pero el pequeño wilka presiente que algo malo pasará, ya que en las noches escucha pasos donde no los debería haber, siente que alguien le toca la cabeza y no hay nadie a su alrededor, escucha que el aire canta su nombre, con todo esto no logra quedarse tranquilo, asomando una y otra vez la mirada por entre las mantas para observar al maestro lo que hace en su cuarto, no lo pierde de vista ni un instante, como se cambia la ropa, como hace sus oraciones, unas venias a la tierra, el cielo y luego con la cabeza gacha coloca las manos en su pecho y las entrega a la luz, para luego apagar el pequeño fuego que iluminaba su cuarto y ver como la oscuridad invadía su cuarto, el anciano ya recostado mirando la ventana y observando la luz azul que la luna hacia entrar —el niño inquieto, no quiere dormir, presagia algo, se queda por largas horas sin perderle la mirada al anciano.
—Pase lo que pase no temas, que siempre estaré a tu lado, recuerda ser feliz —comenta el anciano— Pasa la voz a los ancianos vecinos, ellos sabrán que hacer.
—No hables así abuelo que mañana es otro día y no te veo mal de salud, es solo cansancio y alguna pena que inunda tu alma. Prometo esforzarme más para que te alegres.
—No te preocupes hijo mío soy feliz muy feliz, solo que mí cuerpo ya no tiene fuerzas ni para expresarlo.
—Abuelito duerme, lo que dices me asusta. Mañana es otro día, duerme.
—El niño trata de no dormir, una y otra vez trata de despertarse, pero al final el cansancio gana.
A la mañana siguiente el radiante sol logra entrar por la ventana despertando al pequeño wilka, el cual de un salto se dirige hacia el awki.
—Awki, awki vamos despierta es un hermoso día y te prometí dar mí mejor esfuerzo para que te alegres. Awki, awki —moviendo las mantas— despierta por favor no me asustes, ¡nooo!, abuelito despierta vooy, voy a hacer todo lo que me pidas, pero despierta. —recostado sobre el cuerpo del awki, se hecha en llanto, colocando una y otra vez la mano del anciano sobre su rostro para sentir por última vez esa mano que siempre trataba de hacerlo dormir—
El pequeño wilka fue corriendo entre llantos a decirle lo sucedido al anciano de a lado —como le encomendó el awki— el cual después de apoyar sus manos sobre los hombros del niño, le dice:
—Tranquilízate ya no llores al contrario alégrate.
—¿Cómo quiere que me alegre? —¿Qué, no sabes?, quédate en mi casa, nosotros nos encargaremos de prepararlo para su largo viaje.
Ante esto a lo único que atinó el wilka es a hacerle caso, esperó y esperó en la casa vecina, observaba por la ventana lo que los ancianos hacían, ya que empezaron a llegar más y más de las tierras vecinas. Las ancianas cocinaban en las afueras cantando el jarawi por la triste perdida del awki, parecía que preparaban fiambre para varios días y para varias, muchas personas. Mientras los ancianos ingresaban a los interiores de la casa, al wilka le da tanta curiosidad que sale corriendo e ingresa abriéndose paso por entre los ancianos hasta donde se encuentra el awki, encontrándolo recostado llevando puesto como traje una mortaja blanca, mientras que los otros ancianos venían preparando varios báculos con retazos de mantas amarradas a uno de los extremos y mojadas en chicha. En eso el vecino lo retira a la fuerza de los interiores —muchacho sal de aquí te puede dar el aire —mientras saca de su faja un pequeño pocillo, lo destapa y le acerca al wilka— toma muchacho anda huele, aspira profundo para que entre hasta el fondo y aleje los malos espíritus y encima entraste sin tu chullu.
—¡Asu! ¿Qué es esto?, huele a pichi...
—Anda huele de nuevo, con esto ahuyentamos el aire de los gentiles.
—Ah, no deja respirar, huele fuerte, cualquiera se ahuyentaría con esto.
—Esto te servirá para que no entres así de golpe, ¡anda! vuelve a mi casa, ya viene la noche y el camino es largo.
—¿Camino? ¿A dónde? ¿De noche? ¿Qué pasa?
—Cuando venga la hora te darás cuenta, anda a mi casa te digo y espera ahí....
La noche y la impaciencia invaden al pequeño awki una vez más, pero por poco tiempo ya que por los caminos se escuchan llegar sonidos de pututos y tambores de la mano de ancianos, tun tun en doble fila tocando vienen, tun tun y sonidos que llegan al alma brotan de los tubos de caña.
—Son tropas de caña, son los Sicuris mi pequeño awki —comenta el vecino— que se reúnen para rendir honores al wilka. Juntos iremos a llevarlo a su última morada.
Las tropas de ancianos son recibidos con merienda, chicha y coca para juntar energías y continuar el camino, ahora acompañando el cuerpo del wilka, toman chicha y siempre brindando con los Apus, una copa a los pies del apu –al suelo– y otra a la boca brindando por el que vaya bien en el viaje...
Una vez descansados a la luz de la luna continúan el camino, se despiden de las mujeres y con el tun, tun de los bombos y el sonido que brota de las cañas dan inicio al trayecto, las mujeres que se encuentran a lo largo del camino por el cual pasa la comitiva dejan pétalos de las flores silvestres y jarawis, cantos de pena. Y el grupo se pierde por entre las montañas en su largo caminar rumbo al Gran río que se encuentra entre la vegetación al otro lado de los Apus. Pero esta, es otra historia.


Dedicado a Valeria Micaela Rodríguez P.
Fragmento de Tierra de los andes / Andesland
(libro en elaboración de W. Rocel, 2003)
Adaptación de texto para
Heart beat-Andean, music of the Andes 
andeanheartbeat.com

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* Awki: vocablo quechua de abuelo.
* Wilka: vocablo quechua de nieto.
* Amauta: vocablo quechua de maestro. Anciano que por respeto y experiencia recabada a lo largo de su vida merece llevar el nombre de maestro. Dominan el arte de sanar con las plantas.
* Apu: vocablo quechua de Señor, alto dignatario. En éste texto con respeto y veneración llama Apus a las altas montañas.


sábado, 11 de septiembre de 2010

Turismo paranormal en Churín




El balneario de Churín, un lugar muy visitado por aquellas personas que 'sufrían' o sufren de algún mal, ya que como muchos pueblerinos (comuneros) dicen: "el mal, se queda en los baños". Desde que se tiene conocimiento de estas milagrosas aguas, muchas personas, de diversos lugares y niveles sociales buscan visitar éste lugar de difícil acceso, algunos a manera de penitencia y otros por curiosidad, luego de muchas horas de caminata a pie o a bestia recorriendo los antiguos caminos de herradura, cruzando ríos y montañas. En la actualidad, existen diversas agencias de transporte que nos trasladan hasta éste balneario, la carretera está en buenas condiciones, un motivo más para que puedas visitar, todo sea por la esperanza de salud, bien vale la pena.

Entre los hostales más antiguos existentes en Churín –los de los años 20 y que aún quedan en pie–, ocurren una serie de eventos, sobre todo en los ambientes que no se encuentran en uso o cerrados del todo para el público, estas habitaciones o ambientes no tienen servicio eléctrico, poseen un baño común y para cerrar con broche de oro la habitación 5 tiene un duende de botones que hará que tus noches sean inolvidables, utilizará diversos métodos para no dejarte dormir y desalojes su habitación para el siguiente pueblerino...

Si tienes el suficiente valor te reto a pasar la noche y vivir una experiencia única, las reservas están abiertas, previa firma de un documento en el cual el hostal no se hace responsable por lo que pueda pasarte. ¿Te animas?
Reservas: rocel_rodriguez@hotmail.com

http://turismochurin.blogspot.com/



(Texto de W. Rocel, diciembre de 2009)